Esto es lo ultimo que he escrito, en una cama con una niña preciosa
en la cama de al lado y yo escribiendola, maldita sea mi suerte y la
sangre derramada en las malas mujeres que tanto me gustan. Aquí va:
Es tanto lo que contar que me olvido de olvidarte
y evito los lugares concurridos con tu aroma,
cada vez mas lejos de tu tierra prometida,
de la ilusión de tu figura,
de la delicadeza de tu tacto.
Puede que jamas tocara criatura más hermosa,
puede también que no sea capaz
de ansiar nada mas que tu ansia,
pero la felicidad nunca dice que se va
ni se despide con un hasta luego,
mas suele decir que me olvide de que existió.
Así que dolorido recojo el pañuelo de tu infamia,
y decido decidir y quiero querer,
siento sentirme tan seguro de tu inseguridad,
mas bien pretendo sentirme acompañado sin ti,
para no agradecerte eternamente
que me mostraras cuan feliz podía ser.
Y lo prometido es deuda,
pues aun te debo un buen verso y tú
aun me debes la tristeza que se siente
después de tus noches de felicidad.
Esto no son mas que malos versos
que jamas debieron existir
porque tú jamas debiste cruzarte en mi camino
ni yo en el tuyo.
Jamás debí retorcerme de dolor en tu ausencia,
ni tu emborracharte de impaciencia y de dolor de rosa blanca
sin un solo pétalo.
Pero por suerte te cruzaste.
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